Saltar al contenido

Luz fría o cálida para cocina

Luz fría o cálida para cocina.

Consejos para escoger en la cocina la tonalidad de la luz

El color de la luz (conocido como temperatura del color), se puede encontrar en hasta 3 tonalidades diferentes, medidas en Kelvin.
La luz cálida se caracteriza por estar por debajo de los 3.300 Kelvin, logrando conseguir una calidez ambiental de lo más especial. La luz fría, por su parte, tiene una intensidad que se encuentra entre los 5000 y los 6500 grados Kelvin. Una emisión de luz neutral o natural, se encuentra en la media de los 3000 grados Kelvin.
Atendiendo a esto, ¿qué elegimos, luz fría o cálida para cocina? Vamos a intentar contestar a esta pregunta en las siguientes líneas.

¿Luz cálida o fría para la cocina?

Luz cálida o fría para la cocinaTal y como hemos comentado, cada tono de luz se debe de utilizar en un ambiente en cuestión, teniendo en cuenta la sensación que se quiera experimentar en él. La luz cálida es más recomendable para, tal y como su nombre indica, crear un ambiente acogedor y cálido. La luz fría, por su parte, se utilizará en aquellos lugares en donde hay mucho movimiento, así como en zonas más oscuras de lo normal. Cómo la luz neutra es la que más se parece a la luz del día natural, se utiliza para iluminar cualquier tipo de sala.
El “blanco frío” nos ayuda a crear un tipo de ambiente más estimulante, ya que se caracteriza por tener unos tonos azulados muy interesantes. Es por ello, por lo que se recomienda más bien para actividades que se hacen en el día a día, como para colocar en el cuarto de baño y también para iluminar ciertas zonas oscuras de la cocina. En el caso de esta última, también se recomienda utilizar el “blanco neutro”.
La respuesta más correcta a la pregunta de luz cálida o fría para la cocina, la que te contestaría cualquier experto, sería que la opción más recomendada es siempre la luz natural pero, claro está, no siempre es posible tenerla y mucho menos por la noche. Podemos decantarnos por un tono neutro, siempre de bajo consumo. Ten en cuenta que tanto la luz cálida, como la luz fría, podría llegar a alterar la percepción de los tonos de colores, lo que al final terminaría por crear un ambiente contrario al que nos gustaría lograr.
Además de saber si elegir luz fría o cálida para cocina, asegúrate también de tener la cantidad de luminarias suficientes, ni muchas, ni pocas.